Actividades deportivas

El deporte, como realización de juegos físicos sometidos a reglas, constituye una actividad promotora de valores de desarrollo físico personal, aparte de la oportunidad que ofrece para potenciar otros valores (por ejemplo los de tipo ético y social).

Debemos tener en cuenta sin embargo que la constitución adecuada al desarrollo educativo de valores de tipo físico están más en el deporte “amateur” que en el profesional; en aquel parece más fácil tender a una potencialización equilibrada e integral del ser humano; mientras que en el deporte profesional se aspira más al hiperdesarrollo de determinadas condiciones psicofísicas que conduzcan al éxito en la competencia por encima de los demás.

Hay que hacer hincapié en los valores que tenemos y compartimos, que lamentablemente se han ido perdiendo por distintas razones, entre ellas falta de tiempo, disolución familiar, medios adversos, etc.

Es fundamental educar con el ejemplo…

LOS DOCENTES Y PADRES EXPLICAMOS LO QUE SABEMOS, PERO ENSEÑAMOS LO QUE SOMOS.

La vocación docente no es solo saber enseñar, sino también dedicación y amor en lo que enseñamos, con los conocimientos académicos y la capacidad intelectual no alcanza.

Mostrar una actitud de tolerancia y deportividad por encima de la búsqueda desmedida de la eficacia, tanto en el plano de participante como de espectador.

Rechazo de la discriminación por motivos de aspecto, rendimiento o usos del cuerpo. Convivencia, participación, cooperación y solidaridad, integración social y pertenencia grupal.

Aprender a valorar la libertad y la justicia, a tolerar el éxito y la frustración, a reconocer y respetar las posibilidades y límites propios y ajenos, a afirmar la vida, la paz y el bien común por sobre las tendencias destructivas, la enfermedad y las dependencias psicofísicas.

Tenemos un espacio ideal, donde poner en práctica todo esto… nuestro querido Campo de Deportes de Martín Coronado, aprovechemos entonces, y comencemos a hacerlo, las posibilidades están dadas.